Ich wasche mich. — Ich wasche mir die Hände. — Er setzt sich hin.
Los pronombres reflexivos remiten al mismo sujeto del verbo. En alemán existe reflexivo acusativo y reflexivo dativo — la distinción depende de si el verbo tiene además un objeto directo propio.
Reflexivos en acusativo
Cuando el reflexivo es el único objeto (sin objeto directo adicional):
| Persona | Reflexivo acusativo |
|---|---|
| ich | mich |
| du | dich |
| er / sie / es | sich |
| wir | uns |
| ihr | euch |
| sie / Sie | sich |
Ich wasche mich. — Me lavo (a mí mismo). Du ziehst dich an. — Te vistes. Er setzt sich hin. — Se sienta. Wir treffen uns um 8. — Nos vemos a las 8.
Reflexivos en dativo
Cuando el verbo tiene además un objeto directo (= la parte del cuerpo u objeto manipulado), el reflexivo pasa al dativo:
| Persona | Reflexivo dativo |
|---|---|
| ich | mir |
| du | dir |
| er / sie / es | sich |
| wir | uns |
| ihr | euch |
| sie / Sie | sich |
Ich wasche mir die Hände. — Me lavo las manos. (las manos = Akk., mir = Dat.) Du putzt dir die Zähne. — Te cepillas los dientes. Er verletzt sich den Arm. — Se hace daño en el brazo. Ich schminke mir das Gesicht. — Me maquillo la cara.
La distinción clave
Ich wasche mich. — Me lavo (en general — reflexivo acusativo) Ich wasche mir die Hände. — Me lavo las manos (hay objeto directo → dativo)
La diferencia es: ¿hay un objeto directo en la frase además del reflexivo? Sí → reflexivo dativo. No → reflexivo acusativo.
Posición del reflexivo en la frase
En frase normal: el reflexivo sigue inmediatamente al verbo conjugado: Ich erhole mich im Urlaub.
En preguntas/inversión: el reflexivo sigue al sujeto: Erholen Sie sich gut?
Con modales: el reflexivo sigue al modal (posición 2): Ich muss mich beeilen. — Tengo que darme prisa.